·

22 abril, 2010

· Pontela, ponsela

Una nariz roja. Algo que parece no tener importancia. Nada más lejos de la realidad, pues ahí donde la veis tiene poderes. Si si, como lo escucháis. Tiene el poder de transformar a todo aquel que se la pone y al que está a su lado. Cuando necesites transformar la realidad o quieras tener otro punto de vista, pontela y todo tomara otro cariz más positivo.
Si alguien que te importa está triste, pontela y verás como al instante te regala una sonrisa; Si eres tu la que sientes tristeza, ponsela.
Si un día al levantarte ves que no tienes fuerza, que no sabes que hacer, pontela y mirate al espejo, levanta las cejas y riete de ti misma. El poder rojo te poseerá, seras más ligera y lo transmitirás a todo y a todos. Así que ponsela o pontela.

**************************************************************************************

Hay una leyenda que cuenta que en las primeras décadas del siglo XX, en un circo alemán trabajaba un mozo de pistas que era un gran bebedor. Cada vez que le tocaba hacer su trabajo, era digno de ver pues era tal el lío que se armaba que el público no paraba de reír a carcajada sonora. Ahora se caía de culo al coger la mesa del mago, se tambaleaba, iba haciendo eses por toda la pista... y de vez en cuando miraba al público sin entender muy bien de que se reían. Se encogía de hombros y se iba haciéndoles una pedorreta.

El gerente como buen profesional, contrató a unos actores para que lo imitaran y el número era todo un éxito.

Este pobre hombre se llamaba Augusto y por su alcoholismo siempre tenía la nariz roja. En honor a él los payasos actuales se ponen las narices rojas y se les llaman Augustos.

8 comentarios:

  1. Mi querida Cefe: Me ha encantado la historia de Augusto y tienes razón, basta ponerse esa nariz y parece que la vida cambia, quizá porque en ese momento te olvidas de tí misma e intentas hacer felices a los demás.

    Que pases un Feliz día del Libro.

    Mil besos y mil rosas.

    ResponderEliminar
  2. Gratisimo leerte, y vale la pena hacer reir a los demas.
    Nos deja el alma tranquila.

    Cariños

    ResponderEliminar
  3. No conocía la historia de Augusto. Es graciosa y triste a la vez.

    Es cierto. Un simple trozo de plástico de color rojo, puede hacer milagros.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. HAY UN MÉDICO QUE SE DEDICO A ESO, EN EL HOSPITAL DONDE ESTABA SE PONÍA LA NARIZ, HAN HECHO UNA PELICULA DE ESTE SEÑOR, EL INDICE DE CURACIÓN ERA MÁS ALTO.
    DOCTOR PAYASO SE LLAMA (PATCH ADAMS) ES DE ROBIN WILLIAMS, UN BESO.

    ResponderEliminar
  5. Hola amiga, la historia de Augusto es digna de una peli, pero entre todos deberiamos buscarle el mejor de los finales, uno donde el propio Augusto sienta satisfacción y felicidad de su obra.


    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Pase y te dejo mis saludos.

    ResponderEliminar
  7. Pase a saludarte.
    Deseandote un buen comienzo de semana!!!

    Cariños

    ResponderEliminar
  8. ceferina si todo el mundo tanto el bueno, como el malo tubieramos una la vida seria mejor...........hay que recetarla

    ResponderEliminar